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la columna de ana laura lopez
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JUAN RULFO: PEDRO PÁRAMO
Por Ana Laura López.

CLÁSICOS AMERICANOS .
Juan Rulfo: Pedro Páramo (1955).


Muy pocos autores han alcanzado la gloria literaria con menos pginas que Juan Rulfo. Tan slo un libro de cuentos (El llano en llamas, 1953) y la breve novela que lo ha convertido en un autor mtico, Pedro Pramo. Su influencia sobre los que ms tarde se iban a convertir en los ms caracterizados miembros del renacer de la literatura hispanoamericana -la generacin ya cmodamente llamada del boom- se puede calibrar con la afirmacin del joven Gabriel Garca Mrquez de que haba aprendido la novela de Rulfo de memoria, algo que seguramente ser cierto; no hay ms que leer una frase de Pedro Pramo como la siguiente: "El padre Rentera se acordara muchos aos despus de la noche en que la dureza de su cama lo tuvo despierto y despus lo oblig a salir", y compararla con el citadsimo arranque de Cien aos de soledad.

Tal vez bastara con afirmar que la novela de Rulfo supona la ms madura y temprana asimilacin de la obra de William Faulkner en lengua espaola, y que Pedro Pramo fue el ms claro exponente de que la mirada narrativa del escritor estadounidense poda frtilmente aplicarse tambin al mundo -a los mundos- de Latinoamrica. Tras sus huellas marcharon escritores como Juan Carlos Onetti, Vargas Llosa o el mismo Garca Mrquez, por el camino abierto por el escritor mexicano.

Los escogidos de los dioses mueren jvenes. Juan Rulfo tuvo una vida larga, pero no hay en eso ninguna contradiccin con el aserto clsico. Fue su literatura la que muri joven y eso contribuy a convertirla en una leyenda literaria. Los autores que conciben y ejecutan una obra maestra y se refugian despus en el silencio mantienen siempre un seductor aire de misterio que resulta irresistible como todo lo enigmtico. Fernando de Rojas se despidi de la literatura despus de ampliar La Celestina, Rimbaud se dedic a la aventura africana y olvid la poesa- al menos, la poesa escrita -Juan Rulfo pertenece por pleno derecho a este club tan selecto.



Pedro Pramo es una novela de fantasmas. Los personajes de la novela de Rulfo estn todos muertos, pero no dejan de parecer vivos, no dejan de hablar- la novela no es ms que una polifona de voces muertas- y de invadir la realidad. Los muertos de Rulfo tienen memoria y saben que su ciudad y su cementerio son la misma cosa. Por eso, la crtica ha considerado a Pedro Pramo como el fin de la novela de la Revolucin, corriente que dio cohesin a la narrativa de una nacin que acaba de emerger del proceso histrico conocido como Revolucin Mexicana. As, la obra de Rulfo pone fin a los fantasmas revolucionarios que darn lugar a una novela ms cosmopolita en escritores como Carlos Fuentes.

Pedro Pramo puede resultar desconcertante en sus primeras pginas. La ocultacin de datos, la dispersin cronolgica o el estilo conciso y hermtico de la prosa de Rulfo son peajes que se deben pagar para disfrutar de su literatura. Una de las conquistas de la novela del siglo XX fue la incorporacin activa del lector en sus pginas. La lectura de Pedro Pramo exige del lector su participacin activa. Debe incorporarse a la lectura recomponiendo las fracciones de la historia que se le va ofreciendo, prestando a sus pginas la misma atencin que se le presta a un poema, que es tipo de lectura ms intensa que se puede realizar. Debe aprender a reconocer las voces y recordar que est leyendo un libro de fantasmas.

Juan Preciado llega a Comala en busca de su padre, Pedro Pramo, a quien no conoce. Su madre, en su lecho de muerte, le ha encargado que vuelva al pueblo done naci y reclame a su padre todo lo que les ha arrebatado. ste es el comienzo de la peripecia de Juan Preciado, su viaje de conocimiento.

Juan vislumbra Comala desde lo alto. Se ha encontrado en el camino con Abundio, un arriero que va a acompaarlo, en el camino que desciende lo pueblo. Si se lee con atencin el fragmento, se ver que Juan insiste sobre todo en la voz del hombre, de un modo ciertamente extrao para dos personas que comparten el sendero. En cualquier caso, la visin de Comala no parece coincidir con la imagen de hermosura y paraso perdido que le haba transmitido su madre. Juan se pregunta por qu el lugar parece tan triste; "Son los tiempos, seor", contesta Abundio. Juan an no sabe que e trata de su descenso a los infiernos, a pesar de que su gua le dice que Comala "est sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno" y que Pedro Pramo muri hace aos y que "aqu no vive nadie". As, se encuentra con un pueblo vaco, abandonado, por el que transitan las almas en pena de sus antiguos habitantes. Juan entra en dilogo con varios personajes; pierde por completo la nocin del tiempo y del espacio; muere asfixiado por el miedo y pasa a formar parte de la vida de ultratumba. Pero la muerte de Juan no es el final de la novela, sino el comienzo.

Situados con l en ese plano, las voces de los difuntos irn construyendo la novela dndole los detalles de la vida de su padre, un cacique desptico y violento, lleno de vitalidad, que abusaba de los ms dbiles usurpndolo todo. La poca en la que l viva contrasta con el presente desolador de Comala. Entonces era una ciudad viva; ahora slo quedan los ecos: el pueblo ha muerto con l.

As, la novela opera en dos planos cronolgicos (presente y pasado) y dos dimensiones existenciales (vida real y de ultratumba) en un pueblo maldito, espacio simblico complejo que convierte la vida colectiva en un infierno de violencia y la vida individual en un abismo de pecado.

En 1980 Rulfo aade a sus dos publicaciones anteriores un conjunto de guiones cinematogrficos precedidos de un cuento: "El gallo de oro".

Ana Laura Lpez
lauralopezbarrios@gmail.com

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